As Ana

Tu equilibrio es tu bienestar

Esa «particular» relación con la comida.

Buenos días mi querida gente despierta o en el camino!!!

El martes, el CUERPO me pidió un desayuno, exclusivamente, de fruta. Y no fue debido a que la noche del lunes cenase mucho… Qué importante es ESCUCHAR a nuestro CUERPO. Nos habla de muchas formas, solo hay que DETENERSE a ESCUCHARLE 🙏 Y, por supuesto, quererlo hacer y bien, por nuestro AMOR a nosotros mismos.

El plano FÍSICO y PSÍQUICO (parte EMOCIONAL), están totalmente CONECTADOS. Mi estado de ánimo el martes, según me levanté, era buenísimo y no por ello «me vine arriba» pensando en bollos y demás dulces… de manera INCONTROLADA.

¿Qué nos ocurre?

En esta cultura y también en otras, se nos enseña a «premiar» con comida; desde el niño que hace caso y se le da un dulce, hasta las celebraciones familiares o de amigos, con esa gran cena o comida, aunque sepamos, más que de sobra, lo «NO buenas» que son esas grandes ingestas de alimentos, tanto por la noche y como por el día.

Pues lo que ocurrió, esa mañana del martes en mí, es que separé, por completo, lo que «se acostumbra a hacer» (de un modo instintivo, compulsivo, ni lo racionalizamos ya…), con lo que es «mi bien». Acudí a la cocina e hice, gratamente, lo que mi MENTE, previamente dialogada con mi CUERPO, me pedía. Quería frutas de diferentes colores, vitaminas… ¡me estaba pidiendo ALEGRÍA para mis células! La ALEGRÍA, la mal- traducimos, nuevamente, con festines de comilonas… mi ALEGRÍA ese día, consistía en aportar y agradar, INTERNAMENTE, a mis células, a todo mi organismo.

Las malas rachas y las buenas («subidones»), por las que todos pasamos, muchas veces nos provocan esa reacción de «mala relación con la comida». Como bien sabemos ya, el GRIS, para nuestro EQUILIBRIO y BIENESTAR, es fundamental. NO iba a ser diferente con la comida… Si, EMOCIONALMENTE, me encuentro DES- ESTABILIZADA o NO-ESTABLE, por cualquiera de los muchos motivos cotidianos, lo más frecuente/común, es que:

1) Se me cierre el estómago.
2) Me ponga a comer, como si no hubiese un mañana (atracones).

Todo ello, encima, si ya teníamos poca ESTABILIDAD… nos va a repercutir, muy muy negativamente EMOCIONAL y FÍSICAMENTE.

¿Qué podemos hacer?

Una vez somos, plenamente CONSCIENTES, es cuestión, como casi todo en esta VIDA, de PRACTICAR. Todo APRENDIZAJE, llega tras una INTENCIÓN y PRÁCTICA.

Por ello:

1) El día que NO tengo hambre, me comeré pequeñas cantidades, pero con más frecuencia. Si solo puede ser, un yogurt, luego una lata de atún, fruta… Siempre aportando a nuestro CUERPO, esa proteína y demás nutrientes ESENCIALES. Os aseguro que cada día, gracias a esa rutina, PERMITIREMOS que:

NO nos domine la EMOCIÓN y, en consecuencia, tampoco dañemos nuestra parte FÍSICA (recuerda su GRAN CONEXIÓN).

2) Los atracones, los iré reduciendo tomando, de nuevo, las RIENDAS, con muchísima CONSCIENCIA puesta en que, cuando realizamos esa gran ingesta, estamos «ATENDIENDO» A NUESTRAS EMOCIONES, NO A NUESTRA CONSCIENCIA. Al igual que ya hemos comentado, que puede ser motivado, ese atracón por un «subidón»… también, nos ocurre, cuando atravesamos cualquier tipo de problema o malestar. En esos momentos de nuestra VIDA, nuestra mayor ALIADA: será la REALIDAD «OBJETIVA«, la CONSCIENCIA, nuestra AMIGA que quiere AYUDARNOS, pero solo nos pide ATENCIÓN (y al decir «solo», no aludo a que sea «poco»). Por favor, ESCÚCHALA, no la IGNORES… De hecho, cuando la ignoramos, luego multiplicamos por 2 el problema, mejor dicho, por 3:

1º ) Pero… ¿qué he vuelto a hacer? Me siento fatal…

2º ) Ahora, para colmo, entra la CULPA, potente AUTO-DESTRUCTOR.

3º ) Sigo en el punto de partida, sin haber resuelto (a través del atracón), ese problema que tenía y sigo teniendo.

Por lo que, lo mejor que podemos hacer, ante esa SENSACIÓN previa al ATRACÓN, es preguntarnos:

«¿Me encuentro bien EMOCIONALMENTE?»
SI: pues voy a comer lo que necesita mi CUERPO (desde el GRIS). Celebraré mi ALEGRÍA, sin dañarme.
NO: entonces, como NO SOY MI EMOCIÓN, no me identifico con ella, no me dejo arrastrar, y proporciono a mi CUERPO lo que necesita. No mezclo EMOCIÓN con ALIMENTACIÓN. ¿Me va a solucionar el atracón mi/s problema/s? Ya hemos visto que, no solo NO, sino que los multiplicará, mínimo por 3.

Os pido que, en ningún momento, penséis que hablo de «oídas» ni que, NO SOY CONSCIENTE de lo complicada que puede llegar a ser la relación EMOCIÓN-COMIDA. Soy plenamente CONSCIENTE de ello, y justo, por esa misma razón, me encuentro SUPER MOTIVADA y GRATA, de poder hablaros, compartiendo y, siempre con la CONFIANZA, de poderos AYUDAR, de un modo u otro, mostrando y abriéndonos a este tema tan tan usual entre todos nosotros.

Si os parece, como da para muuuuucho más de un POST, podemos retomar, cuando os apetezca, una segunda parte y poder, aclarar y dar más ideas, tips… etc, que nos ayuden aún más, a VALORAR y DAR IMPORTANCIA, a este tema que tratamos HOY.

En definitiva:

APRENDER A QUERERNOS, AMARNOS Y TRATARNOS TAN BIEN COMO MERECEMOS.

Daros las infinitas gracias por estar ahí y por la gran acogida que, poco a poco, está cogiendo este mi/nuestro ESPACIO.

Namaste🙏

AsAna

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