As Ana

Tu equilibrio es tu bienestar

¿Reloj biológico?.

Buenos días mi querida gente despierta o en el camino!!!

Han pasado ya casi 10 meses con vosotros y me siento preparada para compartir un tema que, ni mucho menos, «iba a plasmar en mi blog«. No es nada malo, ni mucho menos, pero sí algo íntimo y muy mío, que «tenía claro» que nunca contaría por aquí. Sirva mi propio YO, para que hagáis junto a mí, la reflexión siguiente:

«Ni hoy pensamos igual que ayer, o hace años, NI HAY NINGÚN PROBLEMA en ello. Es más, añadiría que, cambiar de opinión, es algo fantástico, es signo de transformación, evolución y apertura mental. Todo lo contrario al yo soy así o siempre he sido muy de ésto y lo otro… Aludiendo al post del domingo pasado, es de FUERTES, moverse de la zona de confort, adentrarse en la ACEPTACIÓN, NO en el conformismo. Ser capaces de mostrarnos VULNERABLES, expresando con todas las letras que «nunca habría pensado que haría X, pero resulta que lo he hecho», «no iba conmigo X pensamiento y AHORA sí». Tanto el cambio como la exposición del mismo, nos vuelve LIBRES, VALIENTES y SERENOS, en PAZ. ¿Cuánta gente, por que no le echen en cara la frase «no te pega nada hacer X «, «no lo hubiese jamás imaginado de tí «, … etc», retiene y guarda su VERDADERO YO?. NO es SANO vivir SIN SER. No hay nada que demostrar, simplemente, SIENTE, ACEPTA y si, así lo deseas, COMPARTE y EXPRESA».

Y AHORA ya sí, me posiciono y centro en el tema de hoy 😊.

Desde los 23 años, fui muy CONSCIENTE de que no quería ser mamá. Yo veía un bebé (no un niño) y pensaba «hay qué rico» (y tampoco siempre…). Entonces, VIVÍ, desde un convencimiento REAL, que no todas las mujeres llevábamos el famoso «reloj biológico» dentro, o al menos ACTIVADO o con cuerda.

Mi AMOR y deleite por los animales, siempre había estado PRESENTE en mí, por lo que tuve muchos, ya desde niña, y HOY, tengo a un AMOR de perrito y una conejita belier ADORABLE.

Pero retrocedo y retomo… A los 34 años, me descubrí un día asomándome, a todos y cada uno de los cochecitos con cuco que paseaban por la calle… SENTÍA hasta que me ponía colorada cuando sus madres o padres me miraban, pues cuando «volvía a este mundo» (ya que, en esos momentos, todo a mi alrededor paraba, desaparecía…), me daba cuenta que metía casi la cabeza para verles la carita… «¡¡¡¿¿¿pero qué estoy haciendo???!!!», me preguntaba… «¿qué más me da qué cara tengan?». Os aseguro que me «DESCONOCÍA», no entendía nada, no me comprendía…

Así varios días, hasta que uno de ellos, me desperté y pensé: «¿a que tengo un reloj biológico de esos?. Uy no no, si «yo no quiero tener hijos…». Entonces, me lo planteé muy en serio, como todas aquellas decisiones que he tomado y sigo tomando en mi VIDA. Ello NO implica en mí, que «todo tenga que salirme perfecto», pero sí «conectar con mi brújula interior y hacerla caso». Pues fueron 2 semanas en las que me despertaba visualizándome con un BEBÉ en brazos, pero es que también era el último PENSAMIENTO que tenía cada día… Uy madre… dentro de mí estaba ocurriendo algo…

Y, lo tuve NO al 100… al 200% claro:

«NECESITABA SENTIR en mis brazos a MI BEBÉ».

Por suerte, por el destino o, por el motivo que fuese, todo salió fenomenal 🙏 Concepción, embarazo, parto y nacimiento. Os prometo que el topicazo que taaaanto me cargaba escuchar de: «el día más feliz de mi vida fue cuando ví y sentí en mi piel a mi hija/o recién llegada/o a este mundo», es totalmente cierto, al menos para mí… Encima tuve la gran suerte de poder coger sus manitas y ayudarle a salir de dentro de mí, experimentando la sensación única e inimaginable, de traerla hacia mí y ver cómo sus ojos, más abiertos que los míos, me miraban fijamente, y yo, también la miraba y emanaba y recibía AMOR e INMENSIDAD en mi CORAZÓN… pero … ¿esa personita había salido de mí?, ¿cómo puede ser esto? ¡Ah sí, el MILAGRO DE LA VIDA!. Buf qué cantidad de preguntas existenciales me envolvían…

Como podréis imaginar fue un sin parar alucinante de emociones, vivencias y sensaciones, no vividas hasta ese momento.

Tengo que confesaros que, fue y sigue yendo todo muy bien, en esta GRAN AVENTURA. Ello me llena de GRATITUD, es más, es el primer y último PENSAMIENTO de GRATITUD que tengo cada día (qué curioso, como cuando «me visualizaba con un bebé en brazos»). Y, otra apreciación que me emociona mucho, es que, en muchas ocasiones, me pregunto ¿quién aprende de quién?, llegando a la conclusión de que AMBAS 😊.

Pero, NO con ello, quisiera ser ejemplo de nada para «convencer», «animar», … etc. a nadie a ser madre/padre. Cada uno de nosotros somos ÚNICOS. Simplemente, me llegó el momento de compartir algo, tan ESPECIAL y GRANDE, con vosotros.

El mensaje que sí me gustaría que recogieseis, con el este post, es:

Que nunca te CONDICIONE la opinión o juicio de los demás. Tienes todo el derecho a CAMBIAR de gustos, opiniones, formas de ver y gestionar tu VIDA, de SER como lo SIENTAS y, en consecuencia, tomar ACCIÓN de acuerdo a tus PENSAMIENTOS, EMOCIONES o SENSACIONES PRESENTES. Que NO te sientas «coaccionada» por el «qué dirán». En el fondo sabes o DEBERÍAS SABER, que TU VIDA SOLO LA VAS A VIVIR TÚ, TE PERTENECE, TE PERTENECES y MERECES VIVIR LO MÁS EN CONSONANCIA CON TU VERDADERA ESENCIA. Pues VIVIR como los demás esperan o desean, solo te alejará de tu Ser interior. Y ello, te llevará a la PERMANENTE INFELICIDAD, pues no podrás conseguir REALIZARTE.

Permítete SER, eres una persona ÚNICA y MERECES SER.

Namasté🙏

AsAna

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