As Ana

Tu equilibrio es tu bienestar

Sencillez = Plenitud.

Buenos días mi querida gente despierta o en el camino!!!

Qué ganas tenía de compartiros hoy mi último descubrimiento… es una forma de vivir, un estilo de vida que apareció en los años 60, pero que, como todo en la vida, a cada uno se nos presenta en el momento adecuado:

El MINIMALISMO.

El término minimalismo, en su ámbito más general, es la tendencia a reducir a lo esencial, a despojar de elementos sobrantesReducir nuestras pertenencias físicas y necesidades al mínimo.

En esencia, diría que para mí, consiste en: ponernos, nosotras mismas, la vida más fácil.

Desde la simplificación y sencillez (poniendo consciencia), evitamos añadir ese ruido mental y visual, que de forma in-consciente, nos conduce al caos, estrés, ansiedad… y estados emocionales no serenos ni armónicos.

Mucho más lejos de ser «puramente» minimalista, aún… jeje a día de hoy, estoy acercándome, poco a poco, al minimalismo, reduciendo y simplificándome la vida en lo material. Me he dado cuenta que, en otros aspectos, ya llevo un tiempo, de forma consciente, depurando y caminando por el sendero de la simplicidad. Moviéndome, cada día más cómoda (todo proceso lleva su tiempo), instaurando esa calidad y no cantidad, tanto en mis relaciones sociales como en la calidad de mis pensamientos y hábitos, enfocados en mi bienestar. El auto-cuidado mental y social, están siendo los pilares en mi crecimiento personal.

Entonces, como una cosa lleva a la otra, de forma fluida, te vas haciendo consciente de que no necesitas tantas cosas. Y también, cuando ese día que estás limpiando, recogiendo, ordenando la casa, te das cuenta que podrías tener más tiempo para lo que te gusta y te hace conectar contigo misma y sentirte bien, pues ya, te decides a dar el paso. Aprender a vivir con menos, me está resultando una experiencia de vida relajante y pausada, que cada día, me hace sentir más en equilibrio con mi Ser.

Con todo esto, no quiero que penséis que «sí o sí», hay que vivir en una casa con paredes vacías, sin libros en las estanterías, ni tv, ni aquella figurita o adorno que tanta ilusión te hace mirar, ¡ni mucho menos!. Consiste en plantearte la siguiente reflexión:

«Si mi casa es mi espejo y yo no soy la misma que hace 5, 10 o 20 años, ¿realmente ha ido evolucionando conmigo o he ido acumulando y, AHORA ese reflejo que veo NO SOY YO?.»

Por supuesto que, al menos en mi caso, según te vas adentrando, informándote y conociendo más del tema, quieres hacer mil cambios en tu casa, porque te haces consciente de tantos y tantos errores o trampas in-conscientes que te has ido, tú misma, poniendo… Pero, por favor, no te vuelvas loca y te compliques la existencia, pues esa obsesión solo te conduciría a la complicación, y justo buscas lo contrario.

Voy a indicaros, por mis conocimientos adquiridos, mi mapa de ruta, por si os resulta de ayuda o inspiración:

  • No empezar por recuerdos.

Si tendemos a acumular, el hecho de reducir, ya es un cambio potente, por lo que, si le añadimos carga emocional, apaga y vámonos. Te invito a que comiences por el baño (a mí me funcionó). Y cuando vayas descubriendo la cantidad de muestras de cremitas, maquillajes, colonias, …etc., te invito a que las vayas metiendo en un vaso y éste lo pongas en el baño, a la vista y empieces a usarlas ya, en lugar de pensar en «ya las utilizaré cuando me vaya de viaje o cuando…» Esas historias que nos contamos y que, en realidad, solo hacen que sigamos acumulándolas de un año para otro, o varios años, yendo en piloto automático.

  • Puedes seguir revisando y eliminando:

– Papeles (de todo tipo, ya sabes).

– Utensilios de cocina (no te hace falta tener duplicados de cazos, cucharones… etc).

– Ropa (ten en cuenta que ese precioso pantalón, que año tras año guardas, porque te encanta pero no te vale, NO LO NECESITAS. Y si dentro de unos meses o años, te valiese, seguirán existiendo tiendas donde comprarte uno de tu talla y gusto). Otro tip, que me ayudó mucho, para retirar ropa de mis armarios, fue preguntarme si aquella ropa conecta con mi YO del PRESENTE. Las evoluciones internas, para vivir en coherencia, se manifiestan también de forma externa. Si buscas vivir en equilibrio, piensa si te identificas con esa ropa que tienes en el armario. Es una magnífica señal cuando te ves poniéndote «casi todos los días» los mismos modelitos… Piénsalo y verás qué liberación conectar con tu identidad, también de manera externa.

  • Y ahora, estás preparada para:

– Despejar la encimera de la cocina, la mesilla y la cómoda del dormitorio.

– Dejar de comprar lo que no es, ESTRICTAMENTE NECESARIO. No sabes qué integrado llevamos el CONSUMISMO… Por favor, no te culpes, la culpa sería muy recomendable que la desterrásemos, de una vez por todas, de nuestra mente, así como, del diálogo interno y externo. Es el momento de tomar RESPONSABILIDAD. Es un GRAN PASO, comprender que no somos culpables de nada, somos RESPONSABLES. Y se acabó vivir desde el victimismo, ya somos adultas y, conectando con nuestra energía y nuestra luz, podemos sentir que SOMOS LAS CREADORAS DE NUESTRAS VIDAS.

  • Frases y reflexiones que te re-conectan con tu propósito, tu intención, para que no pierdas el foco (a mí me encantan):

– «Acumular cosas no sirve de nada más que para ocupar espacio y quitarme tiempo y libertad.»

«No serás una minimalista apta cuando llegues a un punto, lo eres mientras sigas en el proceso.» Quiere decir que no consiste en «hacer limpieza general cada estación del año o de forma anual», consiste en integrar ese modo de vida e ir cultivando, diariamente, esos hábitos que te están llevando a vivir más libre, con menos apegos y más conexión con tu interior, con tu ESENCIA.

«Vivir una vida consciente, con propósito deliberado y cargando sólo aquello que te ayuda en ese camino; porque al final, del día es eso, un camino en construcción, y como decía Ryan Bingham: con demasiado peso no podemos movernos y cuanto más lentos nos movemos, más rápido moriremos. Siendo menos consumista, respiro y calma mi mente

«Soy consciente de que voy contra corriente y me doy cuenta que esa importancia a lo exterior, no me acerca, realmente a la felicidad.»

«Decir que no, cuesta, antes decía a todo que sí. Ahora, estoy aprendiendo a priorizar. Ahora dejo ir lo material, al igual que ya hice con algunas relaciones.» Tendemos a acumular en todos los sentidos: pensamientos y tareas que hacer.

– Enfocarte en la calidad de tu tiempo y de tus relaciones (personales, con la comida, con nuestras emociones).

«Esta nueva limpieza, me aporta: simplicidad y claridad mental.»

– Practicar la atención plena: estamos viendo un vídeo y estamos con el móvil. «Entramos en el multitasking (multitarea), ésto no favorece en la productividad, todo lo contrario.» Nuestro cerebro no se enfoca y no podemos, por tanto, estar en equilibrio.

– «El minimalismo no significa escasez», al revés, genera abundancia:

  1. De espacio (físico y mental).
  2. Tiempo (para ti y lo que te apetece, gusta y aporta).
  3. Libertad (desapego).
  4. Claridad (mental y visual).

Y no puedo despedirme, sin invitaros a que personalicéis vuestro propio minimalismo:

TU FORMA DE VIDA, ES TAN ÚNICA, AUTÉNTICA Y MARAVILLOSA COMO TÚ.

Muchísimas gracias por estar ahí, por la energía tan bonita y poderosa que movemos, y espero haber podido mover algo en tu interior, que pueda acercarte más a quien ya eres.

Namasté.

AsAna

4 comentarios en «Sencillez = Plenitud.»

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